«¿Qué Impide Que Yo Sea Bautizado?»

Por Phillip Gray

¿Qué impide que yo sea bautizado? Eso fue la pregunta del eunuco a Felipe en Hechos 8:36. El contexto comienza en Hechos 8:35 y sigue hasta el versículo 39. Dice: «Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús. Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado? Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó. Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y el eunuco no le vio más, y siguió gozoso su camino.»

(Antes de iniciar la exposición del texto, déjeme recordarle, estimado oyente, que disponemos un curso básico de la bíblia, gratis. Solo escribir a: La Verdad Para el Mundo, Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180 EE.UU.; Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180.)

Nuestro texto de Hechos 8:35-39 es un ejemplo de la acción del bautismo según el concepto del Nuevo Testamento. Es un ejemplo de la urgencia de obediencia a este mandamiento también. Es de notar que Felipe y el eunuco no esperaron por un servicio bautismal especial. Físicamente, no hubo ningún impedimento. Pero, la pregunta, ¿qué impide que yo sea bautizado? debe de ser hecha. Cuales son algunos impedimentos en su vida, estimado oyente? ¿Qué impide que Ud. sea bautizado bíblicamente para el perdón de sus pecados? Se lo pregunto con mucho respeto.

¿Puede ser que le impida una falta de fe en su vida? Cristo había mandado en Marcos 16:16, «el que creyere y fuere bautizado será salvo, mas él que no creyere será condenado.» La fe es imprescindible para ser bautizado bíblicamente. Si la fe falta en su vida, claro que eso le impide que Ud. sea bautizado ahora mismo. Tiene que aumentar su fe para estar listo. ¡Tiene que aumentar su fe para ser salvo!

Es cierto que la fe cristiana ha soportado un asalto increíble en los siglos 19 y 20. El escepticismo y la incredulidad tuvieron auge en esa época. Las consecuencias de tal incredulidad se ven por todos lados hoy día. Por ejemplo, el masacre de una cuarta parte de la población de camboya en los setenta por los marxistas del Khmer Rouge fue casi un resultado directo del ateísmo del filósofo existentialista francés, Jean Paul Sarte. El liderazgo del Khmer Rouge había estudiado sus ideas existentialistas y materialistas. Por eso, no es de sorprenderse que negaron los derechos humanos de millones de personas y rechazaron la moral y la dignidad escencial humana.

Eso es la consecuencia lógica del ateismo. Las ideas tienen consecuencias, y se ven esas consecuencias cada día en nuestro derredor. La incredulidad de nuestra época puede haber sido una influencia en su propia vida, estimado oyente, aun no a sabiendas. Por lo tanto, le pregunto ¿si Ud. cree en Dios de veras? ¿Cree en Cristo, y en la autoridad de la bíblia? ¿Cree que Ud. ha pecado y que ha estado destituido de la gloria de Dios? como dice Romanos 3:23. La fe es imprescindible para el bautismo. Por eso, no bautizamos a los infantes porque no son capaces todavía para creer. Tampoco tienen la culpa por el pecado, sino son inocentes. ¿Qué impide que Ud. sea bautizado? Puede ser una falta de fe. Si es así, tiene que aumentar su fe por oír la palabra de Dios (Romanos 10:17). (Escriba a: La Verdad Para el Mundo, Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180 EE.UU.; Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180.)

¿Qué impide que yo sea bautizdo? como preguntó el eunuco en Hechos 8:36. Puede ser una falta del coraje. Puede ser por la cobardía moral. En cambio, la bíblia nos amonesta en 1 Corintios 16:13, «Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos.» Cuando Ud. escucha las demandas del evangelio de Cristo, ¿se porta entonces varonilmente, o como un cobarde? Algunos no tienen el coraje para arrepentirse de sus pecados, como el Joven Rico en Mateo 19:16-22, o como el Rey Agripa de Hechos 26:28. Otros no tienen el coraje para confesar a Cristo, como los gobernantes en Juan 12:42,43 que creyeron en Cristo, pero a causa de los fariseos no le confesaban, porque «amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios.» Y otros no tienen el coraje para someterse al bautismo, como los fariseos y los intérpretes de la ley que «desecharon los designios de Dios respecto de sí mismos, no siendo bautizados por Juan» (Lucas 7:30). ¿Que impide que Ud. sea bautizado? ¿Puede ser por la cobardía?

O quizás no sea eso. No es la falta de la fe ni del coraje. En su caso, puede ser que le impide una falta de entendimiento. Quizás Ud. no tenga el entendimiento suficiente acerca del propósito del bautismo, de acuerdo con la bíblia. La bíblia enseña que el bautismo es «para perdón de los pecados» (Hechos 2:38). Enseña que el bautismo es para vestirse de Cristo (Gálatas 3:27). Enseña que es para lavar los pecados (Hechos 22:16). Enseña que es para ser salvo (1 Pedro 3:21). Enseña que es para ser sepultado y unido con Cristo (Romanos 6:23). ¿Le impide una falta de entendimiento respecto al propósito del bautismo?

O puede ser que Ud. tenga una falta de entendimiento respecto a la acción verdadera del bautismo. La palabra «bautizar» o sea «bautisein» (en el griego) significa inmersionar. En nuestro texto de Hechos 8:38,39 se ve que el bautismo exige que uno descendiera al agua y que subiera del agua, acciones que concuerdan con la inmersión y no con la afusión.

¿Qué impide que yo sea bautizado? como se pregunta en Hechos 8.36. Puede ser una falta de entendimiento acerca de quién debe ser bautizado. Si Ud. tuvo el rociamiento de agua en su cabeza como un infante, es posible que piense que eso fue el bautismo suficiente para cumplir el mandamiento de Dios. Pero, ¡no! El bautismo es la inmersión en agua del creyente arrepentido. La afusión de agua sobre los infantes no es el bautismo. Puede ser una falta de entendimiento acerca del bautismo. (Escriba a: La Verdad Para el Mundo, Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180 EE.UU.; Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180.)

¿Qué impide que yo sea bautizado? como preguntó el eunuco de Hechos 8:36. Puede ser que me impide, no una falta de fe o de coraje o del entendimiento. Puede ser que creo en Cristo y tengo denuedo y entiendo bien acerca del bautismo, ¡pero soy rebelde! La rebeldía es la razón por la cual muchos no obedecen. Saben lo que tienen que hacer pero simplemente ¡no quieren hacerlo porque no quieren! Eso muestra una falta de temor para con Dios. Eclesiastés 12:13,14 dice: «El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.» Hay personas que no temen y no respetan las leyes de Dios ni del hombre. Son rebeldes. Pero, hay que saber que la rebeldía al fin nos conducirá a la miseria y la destrucción repentina (Mateo 10:28). ¿Porqué permite en su corazón, estimado oyente, que la rebeldía le impida a ser bautizado hoy mismo como Cristo manda? Si Ud. tenga alguna duda de cómo hacerlo o por quién, puede comunicarse conmigo por el correo electrónico a la dirección siguiente: jesus(sin acento)arroba "ofamerica" (una palabra junta que comienza con "o" "f") punto com. Repito, jesus(sin acento)arroba "ofamerica" (una palabra junta que comienza con "o" "f") punto com. O, puede visitar nuestro sitio de web a: www.laverdadparaelmundo.com—repito www.laverdadparaelmundo.com—y desde ahí enviarnos un mensaje también.

¿Qué impide que yo sea bautizado? Puede ser que no es una falta de fe tampoco de coraje o del entendimiento. Puede ser que no es la rebeldía, porque quiero ser bautizado. Puede ser que la única cosa que me impide obedecer los mandamientos de Cristo ahora mismo es simplemente la dilación. Estoy dilatando y demorando mi obediencia. Quizás pienso como aquel gobernador Félix de Hechos 24:25. El texto dice: «Pero al disertar Pablo acerca de la justicia, del dominio propio y del juicio venidero, Félix se espantó, y dijo: Ahora vete; pero cuando tenga oportunidad te llamaré.» Quizás a diferencia de Félix, Ud. mismo, estimado oyente, no se espanta sino simplemente difiere a mañana lo que debe hacer hoy mismo. Puede ser que la demora le impida.

Estimado oyente, mi oración es que desde ahora en adelante, nada le impida que Ud. sea bautizado, y que tenga la fe, el coraje, el entendimiento, la humildad y la disponibilidad para cumplir este paso imprescindible hoy mismo. Gracias, y hasta la próxima.

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